En Honduras, “la salida armada es posible”

Mercedes López San Miguel
26.Ago.09 :: Entrevistas

Bertín Alfaro, líder de los maestros, los que más se han movilizado desde que se perpetró el golpe, afirma que unos 2 mil hondureños se están entrenando en Nicaragua para una resistencia armada



Su corpulencia y la campera de cuero concuerdan con la imagen estereotipada de líder sindical. Bertín Alfaro es maestro y presidente del Sindicato Profesional de Docentes de Honduras, el gremio más grande y organizado de la resistencia contra el golpe de Estado. Eleva el tono cuando advierte que Estados Unidos es el autor de la asonada militar. Y lo baja al señalar que unos 2000 hondureños se están entrenando en Nicaragua para una defensa armada. Alfaro le teme a esta opción. En diálogo con Página/12 insiste en que el pueblo debe resistir de forma pacífica hasta lograr la restitución del presidente Mel Zelaya.

–Las fuerzas represivas mataron a dos docentes desde que se instaló el gobierno de facto en Honduras. ¿Cuál es la situación de los maestros?

–El golpe ha marcado una gran crisis en la vida democrática de Honduras, seguida de una flagrante violación a los derechos humanos. Los trabajadores de la educación asumimos un rol protagónico, nos sumamos a la resistencia. Entre los obreros, los maestros y los campesinos hay una consigna que se grita permanentemente, “Aquí nadie se rinde”, hasta que se reestablezca el orden democrático. El golpe de Estado fue perpetrado por la Iglesia, la Corte, las Fuerzas Armadas, los medios de comunicación influyentes y los políticos tradicionales. Pero los autores intelectuales del golpe se encuentran en el norte del continente. Después de la resolución de la OEA todos los países respaldaron a Zelaya. Estados Unidos hizo poco y nada; es el único país que tiene una relación permanente con los golpistas.

–¿Qué debería hacer la administración Obama?

–Congelar cuentas a los golpistas, restringir el ingreso de las remesas de los hondureños que viven en EE.UU. y cancelar visas de los golpistas.

–Estados Unidos canceló cuatro visas…

–Sí, pero lo consideramos un juego político, porque se les canceló visas a quienes no tuvieron un rol importante en el golpe. Los cerebros de la dictadura están tranquilos y salen sonrientes en la televisión.

–Volviendo a la pregunta anterior: ¿se incrementó la represión a los maestros? ¿Están siendo perseguidos?

–Usted vio caer a un profesor con un balazo en la cabeza (N.de la R: Roger Vallejos murió de un disparo en el cráneo el pasado 30 de julio). Cuando se les pide explicaciones a las fuerzas del orden, dicen que hay que investigar. Pero la fiscalía actúa de inmediato con la resistencia popular: cualquiera va preso por sedición o por cualquier cosa. Fíjese que el pueblo marcha de manera pacífica y sin armas. La dictadura creó un ambiente de tensión, con toque de queda a cada instante y detenciones arbitrarias. No hay derechos individuales. Los hondureños vamos a movilizarnos durante los cinco meses que faltan para que termine el mandato de Mel.

–¿La resistencia los encuentra unidos? ¿El sindicato de los maestros es el que más participa de las movilizaciones?

–En Honduras existe lo que se llama la Coordinadora Nacional de la Resistencia. Está el bloque popular, que aglutina a las centrales obreras como la CGT, y el del magisterio. Nosotros somos 60 mil educadores, la fuerza más grande. Decidimos que haya clase lunes, martes y miércoles; los demás días son de lucha. Los trabajadores han tenido miedo de participar porque en sus empresas los amenazan, pero tanto los campesinos como los maestros marchamos más.

–¿Le acercaron alguna denuncia a la Comisión Interamericana de DD.HH. que estuvo en Honduras en estos días?

–Sí. Siempre tomamos fotos y grabamos videos. Una de las situaciones que denunciamos fue que en la zona noroccidental la policía detuvo a mucha gente que se manifestaba. A los hombres los liberaron, pero a una mujer obrera y muy bonita se la llevaron y la violaron cuatro policías. Ella dio los nombres. A un candidato presidencial por el movimiento obrero, Carlos Reyes, le quebraron la mano. A un diputado del partido Unificación Democrática también lo quebraron y ahora está internado. Los golpistas tienen mercenarios. No respetan a nadie. ¡Si no respetaron al presidente cuando lo sacaron de la cama! Los derechos no existen.

–¿Se vislumbraba un golpe de Estado?

–Por primera vez desde 1981 un presidente asumía en defensa de los más desposeídos. Mel firmó la incorporación de Honduras al ALBA (alternativa al ALCA), quiso convertir la base militar de EE.UU. Palmerola en aeropuerto comercial y cumplió con los trabajadores al aumentar el salario mínimo. También aumentó el sueldo básico a los maestros (hoy cobran el equivalente a 600 dólares). Por todas estas medidas los empresarios se le pusieron en contra. Estados Unidos, también. La instalación de la cuarta urna el 28 de junio pasado para saber si el pueblo quería reformar la constitución fue lo último que intentó cambiar.

–¿La sociedad se polarizó entre los que apoyan a Zelaya y los que están con Micheletti?

–Los obreros, los campesinos, los maestros, en definitiva, el pueblo está con el presidente Zelaya. La empresa privada, el Congreso, la Iglesia y los medios influyentes están con “goriletti”. El Congreso es un nido de pícaros. Los diputados se aprovechan del sistema para llevar una vida más cómoda en desmedro del pueblo. Nosotros percibimos que si esta situación no se arregla se van a organizar grupos guerrilleros en Honduras. Hay personas entrenándose en Nicaragua. El día que llegue Mel, el pueblo se concentrará a recibirlo… ese día puede que haya una gran cantidad de muertes.

–¿Cuánta gente se está armando?

–Alrededor de 2000 hondureños están entrenándose en Nicaragua.

–¿Quién los entrena?

–No podemos decir. Nosotros no queremos llegar a una resistencia armada. Eso provocaría la muerte de muchos inocentes y se escaparía de las manos de la dirigencia sindical. Queremos seguir por la vía pacífica.

–¿Cuándo sucedería esa resistencia en armas?

–Pronto. Tenemos conocimiento de que hay armas donadas. No sabemos quiénes las donaron. Ya hay señales de que habrá una crisis muy dura en nuestro país. Comenzaron a sentirse las medidas de aislamiento. A más tardar el mes próximo o en octubre Honduras va a atravesar una grave crisis alimentaria y de abastecimiento.

–¿Confía en una salida mediada del conflicto?

–El plan Arias propone un gobierno de integración. Es irónico que les den una amnistía a los golpistas para que formen parte del gabinete. Zelaya ya lo rechazó. Llama la atención que el país que recibió a Mel en pijamas haya sido Costa Rica, ¿no?

–¿Por qué?

–Porque Arias le sirvió al imperio. A él le interesa ganar un nuevo Premio Nobel.

–Si Zelaya no logra ser restituido en el cargo, ¿habrá elecciones?

–Ahí está el problema. La Constitución dice que el gobierno constitucional es el que garantiza los comicios. Pero Mel está en el exilio. ¿Qué elecciones se van a dar si el pueblo no quiere ver a los candidatos de los partidos tradicionales? Elvin Santos, del Partido Liberal (el mismo de Zelaya), es un golpista, un representante de la oligarquía. Una parte de los liberales no lo quieren ¡le han tirado huevos!

mercelopez@pagina12.com.ar
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