Resistencia popular al golpe militar en Honduras

Tony Solo
31.Ago.09 :: Entrevistas

Entrevista con Margarita Murillo, coordinadora de la resistencia popular al golpe de Estado en la parte nor-occidental de Honduras



Margarita Murillo ha estado profundamente ligada al movimiento campesino en Honduras por casi cuarenta años. Ella participó como niña en la marcha nacional por la reforma agraria en 1973 que terminó con una feroz represión que incluyó la masacre de 12 campesinos en Los Horcones en Olancho. Fue cuando Margarita experimentó por primera vez la brutalidad y el abuso que siempre han caracterizado la policía y el ejército en Honduras.

De aquel tiempo hasta los años ochenta, Margarita llegó a ser una dirigente reconocida en las organizaciones campesinas de su país. En 1987 fue desaparecida forzosamente por el ejército. El abuso y las torturas que ella recibió la dejó con daños a su columna que la afectan todavía. Ella tuvo mejor suerte que otras personas desparecidas por los escuadrones de la muerte. Después de más de tres semanas, la presentaron a los juzgados que la liberaron. Ella logró salir de Honduras al exilio. Fue operada en Cuba por las lesiones que había sufrido y regresó a Honduras en la clandestinidad en 1990. La amnistía política bajo el gobierno de Rafael Callejas le permitió volver a una vida normal, trabajando en la zona del norte del país con las comunidades rurales. Actualmente, es Secretaria General del Foro Social del Valle de Sula. Margarita y sus colegas del movimiento popular han estado al frente de la organización de la resistencia al golpe militar en Honduras en la zona nor-occidental. Como una medida de represión sádica dirigida a hacer callar a Margarita, el 26 de julio los militares hondureños secuestraron a su hijo Samuel de 23 años de la casa donde la familia vive en la comunidad de Marañón al sur de San Pedro Sula. No se sabe su paradero todavía. Su marido Oscar fue herido por una bala en la pierna durante la represión de parte de los militares en uno de los ataques a los manifestantes que estaban tomando la carretera en Choloma. Aquí Margarita habla de la lucha del Frente Nacional de Resistencia Popular al golpe militar en Honduras.

Ahora que estamos a casi 55 días de lucha del pueblo contra el golpe ¿cómo ve usted el desarrollo de las protestas y las manifestaciones y la resistencia a nivel nacional y, obviamente, más que todo, en su zona?

Bueno yo veo que la resistencia que está haciendo el pueblo hondureño en contra del golpe de estado a través del Frente Nacional de Resistencia Popular es permanente, es inclaudicable y la gente de la zona norte ha estado todos los días, permanente. Desde el 28 de junio a esta fecha no hemos faltado ni tan solo un día haciendo actividades en contra del golpe de Estado y cada día que nosotros nos reunimos, cada día que salimos a las marchas vemos que la población se va incorporando más, la gente se está tomando conciencia, se está incorporando, está aceptando que sí fue un golpe de Estado el que hubo. La gente tiene claridad de que no fue un golpe de Estado exclusivo al Presidente Manuel Zelaya Rosales sino es un golpe de Estado a todo el pueblo hondureño. Porque las acciones que el Presidente estaba haciendo eran favorables al pueblo hondureño y al momento del golpe el pueblo queda otra vez acéfalo sin ningún representante en el país.

¿Se puede hablar un poco de las acciones específicas que usted conoce directamente? Por ejemplo, entiendo que usted y sus colegas en el Frente en la zona donde están trabajando, ustedes organizando la resistencia han hecho un trabajo muy complejo en la zona de Choloma.

Sí, nosotros en la marcha, en el transcurso de todo este tiempo después del golpe de Estado hemos hecho varias actividades. Primero, el 28 de junio que estuvimos al frente coordinando la consulta popular del 28 de junio, nosotros estuvimos en el Parque Central de San Pedro Sula y logramos que ni una sola urna fuera acaparada por los militares. No así en el resto de los centros que hubieron alrededor de San Pedro Sula que la mayoría de las urnas fueron quemadas, saboteadas, no dejaron que la gente fueron a votar. Los trasladamos todo al Parque Central y una que íbamos llenado, una le íbamos sacando. Posteriormente estuvimos alrededor de cinco días consecutivos en el Parque de San Pedro Sula y allí nos desalojaron violentamente con gases lacrimógenos, disparos, piedras, toletazos, gente encarcelada, gente golpeada. Pero la resistencia no quedó allí. Seguimos con un plan estratégico, de seguimiento a que hacer después del golpe de Estado y continuamos haciendo las marchas alrededor de los barrios populosos de San Pedro Sula para tratar de informarle a la población que había habido un golpe de Estado, quienes lo habían dado y cuales eran las razones de ese golpe de Estado.

En esos momentos en que nosotros empezamos hacer esas marchas a nivel de los barrios populosos de San Pedro Sula, la gente se nos incorporó. Habían actividades donde nosotros salíamos con 200 compañeros de las sedes de los sindicatos y al regreso al Parque Central nosotros íbamos con 15 mil, 20 mil, 30 mil personas que nos acompañaban de los barrios. Eso nos dio a nosotros la oportunidad de saber que el pueblo hondureño estaba consciente de que había habido un golpe de Estado y de que había sido un golpe de Estado en contra del pueblo hondureño.

Después empezamos en ese proceso de organización al interno del Frente de Resistencia Nacional Popular de la zona norte. Hemos organizado en los municipios y está organizado en el municipio de Choloma como Frente Municipal, en el municipio de Choloma, en Santa Cruz de Yojoa, Potrerillos, Villanueva, La Lima y San Pedro Sula. Y también hemos dividido la gran ciudad de San Pedro Sula en diferentes sectores. Sector Chamelecón, Sector Cofradía, Rivera Hernandez, Sector Bordos, y los barrios como Soncer, Medina y Concepción. En todos esos barrios tenemos núcleos del Frente nacional de Resistencia organizados y son los que están apoyando.

¿Qué sucedió después?

Bueno, después de que hemos estado armando todas las estructuras del Frente en estos sesenta días del golpe, luego hemos estado haciendo las tomas de las carreteras. Y una de las carreteras principales que es a la altura del Puente Choloma del Río Choloma en ese municipio. Hemos estado tomándonos ese puente y esa es una arteria principal porque va hacia lo que es la portuaria en Puerto Cortés que es la salida para combustible, para materia prima. Y esa zona nosotros hemos estado tomándola por siete días consecutivos y ya el último viernes - lo hacíamos casi siempre jueves y viernes - y el último viernes nosotros fuimos reprimidos brutalmente por el ejército. Hubieron compañeros heridos, de bala, todavía hay compañeros en el hospital Catarina Olivas, hubieron compañeros presos, golpeados sin misericordia.

¿Hubo un reportaje de por lo menos una mujer violada?

Sí. Una compañera maestra que fue violada, y no solamente la violaron sino introdujeron el tolete en la vagina de la compañera y eso es una brutalidad pues que ha ocurrido y además fueron dos compañeras que fueron violadas. Y las compañeras mujeres que fueron capturadas y llevadas a la Posta (de policía) fueron golpeadas inmisericordemente, habían mujeres que eran más golpeadas que los compañeros varones que agarraron. Hay compañeros heridos de bala que están vivos, están en el hospital Catarina Olivas.

¿Cuantas personas estaban heridas de bala?

Herido de bala hay uno pero del resto de los compañeros hay tres compañeros que quedaron inconscientes a consecuencia de las golpizas con toletes y con los fusiles y las compañeras violadas. De allí el resto con heridas en la cabeza en la cara, en la espalda. Ese desalojo fue una brutalidad realmente del ejército que hicieron. Yo lo catalogo de esa manera porque habíamos entrado en un proceso de negociación con el ejército y con la policía. Ellos llegaron a desalojarnos y dijeron que querían hablar con la coordinadora del movimiento y yo salí a negociar con ellos. Al momento de la negociación ellos me dijeron, “Bueno, les damos hasta las doce del mediodía para que desalojen la calle” Dijimos que no hay ningún problema, nosotros desalojamos y negociamos en ese sentido de que íbamos a desalojar y nos hicieron una petición de que antes de que nos fuéramos que recogiéramos toda la basura que la gente bota en la calle y que recogiéramos las piedras grandes que habían tiradas en la pavimentada como barricada. Entonces nosotros, yo accedí y les dije que sí, que antes de irnos íbamos a dejar limpia la calle tal y como la habíamos encontrado.

Al momento de retirarme para ir a organizar a los compañeros para dejar limpia la calle y hacer la retirada y que nosotros salirnos sin ninguna violencia fue cuando empezaron a atacar. No había caminado yo ni tres metros de donde habíamos estado en la negociación cuando empezaron atacar. La primera bomba lacrimógena me cayó en la espalda después de estar negociando - como a tres metros de camino que yo tenía para ir a organizar a los compañeros para salirnos, cuando la primera bomba lacrimógena, que me cayó en la espalda a la altura de la mochila.

Entonces rompieron ellos con ese pacto que habíamos hecho que nosotros íbamos a desalojar. Y hay una grabación y un video cuando yo estoy negociando con los de la policía para que no nos desalojen violentamente y está la grabación cuando yo le dije al Comisionado, vamos a ceder, vamos a retirarnos, vamos a limpiar la calle, pero dennos oportunidad mientras hacemos el labor y no nos vaya a echar el ejército. No permita que nos desalojen violentamente mientras nosotros hacíamos la calle. Pero realmente no nos dieron la oportunidad, sino inmediatamente empezó la represión.

Ellos después dijeron que nos habían reprimido porque nuestros compañeros habían agarrado a pedradas. Pero eso es falso. Los compañeros son disciplinados porque nosotros no ponemos vagos al frente de la marcha. Son compañeros organizados y de diferentes sindicatos, no son gente que andan en las calles. Andan sí para protestar por el golpe pero no es que sean gente que no tiene nada que hacer. Es gente organizada. Y no es verdad que agarraron a pedradas. Íbamos a organizar para salir y ellos iniciaron la represión.

Por supuesto, después la gente tuvo que - mientras las mujeres, jóvenes, niños que andaban pudieran retirarse - los compañeros empezaron a querer detener la represión que era imposible porque nuestros compañeros no están armados. Están sin armas. Y el ejército con armas de grueso calibre empezaron a disparar. No habían balas de goma. Fueron balas de verdad. Y la represión fue grosera. Tanquetas, fusiles, toletes, escudos, bombas lacrimógenas. Incluso había una detonación que para nosotros era una granada que cayó al centro del pavimento.

¿Usted piensa que la experiencia de ese día en Choloma indica un cambio de nivel de la confrontación entre el régimen golpista y la resistencia?

Sí creo que eso es una enseñanza. Es algo que nos están diciendo, “Bueno si ustedes siguen con las manifestaciones entonces con esto lo vamos a reprimir.” La represión fue de gran magnitud. Entonces nosotros sí creemos que la represión va a ser más fuerte cada vez que nosotros salgamos a las calles. Nosotros sí estamos conscientes, estamos seguros de que el régimen golpista tiene la mejor disposición para poder reprimir al pueblo. Nosotros no estamos engañados de eso. Sabemos que son crueles con solo el hecho de agarrar a compañeras mujeres y violarlas. Prácticamente públicamente las agarran y las llevan y las meten al monte. Con eso nosotros estamos dándonos por entendidos de que la represión va a ser más criminal de ahora en adelante.

Ahora, nosotros también estamos conscientes de que la represión va a continuar va a ser doble pero también tenemos conciencia de que si nosotros dejamos de salir a las calles, el régimen golpista se va a consolidar más. Entonces nosotros no pensamos dejar de luchar. Nosotros vamos más adelante. Vamos a continuar en las calles. Vamos a continuar al frente de esta lucha hasta que este régimen golpista salga y entregue el poder al Presidente constitucional de Honduras.

¿Y cómo ve usted ahora el papel del Presidente Manuel Zelaya y el actuar hasta el momento de él?

Creo que el Presidente de la República ha sido bastante objetivo con queriendo llevar esto por la vía pacífica. Ha sido bastante objetivo en eso. Él ha aceptado regresar a Honduras con el Acuerdo de San José, el Plan Arias. Pero el Plan Arias nosotros lo vemos como que es un plan prácticamente todo en contra del pueblo hondureño, más solo la restitución de Manuel Zelaya Rosales, y eso es lo que ellos se niegan a aceptar. Pero aún así nosotros vemos que el Presidente ha sido bastante voluntarioso en las negociaciones. Además nosotros tenemos ahora mucho más respeto por la valentía de él por mantenerse hasta esta altura y no aceptar otro tipo de negociaciones. Creemos que es un baluarte en este momento de la lucha y que nuestro pueblo hondureño sigue al frente luchando con la esperanza de que el Presidente Manuel Zelaya Rosales va a ser restituido.

Pero también el pueblo hondureño tiene la firma convicción de que al restituirse Manuel Zelaya Rosales vamos a ir a la Asamblea Nacional Constituyente que es el gran objetivo que como pueblo hondureño nos hemos trazado. Ha habido rompimiento del orden constitucional y al haber rompido el orden constitucional lo único que cabe es la Asamblea Constituyente. No se puede volver al poder a gobernar en un país ingobernable ya con un rompimiento constitucional.

¿Y qué opinan usted y sus colegas, Margarita, del tema electoral?

Nosotros creemos y precisamente este domingo pasado en una asamblea de quinientos representantes de las diferentes organizaciones del departamento de Cortes, tenemos objetivos bien claros. Uno es el objetivo a corto plazo que es la restitución del Presidente Manuel Zelaya Rosales. Dos es llegar a la Asamblea Nacional Constituyente. Y tres una nueva Constitución de la República y creemos que si en este momento Manuel Zelaya Rosales no regresa al país antes de iniciar el proceso electoral creemos que no deben de haber elecciones.

¿ O sea, antes del primero de septiembre?

Antes del primero de septiembre no puede haber elecciones generales.

¿Por qué no puede haber elecciones generales?

Uno porque esas elecciones generales están siendo avaladas por el régimen golpista y nosotros no podemos ir a avalar elecciones que son del régimen golpista.

Otro porque nosotros, incluso podríamos llegar a estar en contra de que hayan elecciones generales aún con la restitución de Manuel Zelaya Rosales porque sería consolidar el régimen golpista para el próximo año porque los candidatos que van en este momento de los partidos son golpistas. En el caso de Pepe Lobo, Elvin Santos. Son golpistas. Entonces, nuestro pueblo en este momento no tiene ningún alternativo electoral y podríamos nosotros mismos darle esa oportunidad a Pepe Lobo para que él sea el Presidente de la República y también golpista, entonces el golpe de Estado va a continuar.

De repente se escucha de que podría haber alianzas entre los partidos pequeños para ir al proceso electoral. No lo hemos analizado con profundidad, pero aún así nosotros creemos que no es correcto. No es correcto ir a elecciones generales. Pero eso creemos que todavía tenemos algún espacio de tiempo para ir analizando consolidar las ideas y ver que es lo que vamos a hacer después del primero de septiembre. Nosotros verdaderamente como frente del nor-occidente estamos esperando que al primero de septiembre nosotros tengamos respuesta concreta de que el Presidente Zelaya es restituido y de allí por allá nosotros empezamos otra nueva plan estratégica para saber de qué hacer después, en esos tres meses que faltan del proceso electoral.

¿Y usted piensa Margarita que la resistencia va a poder mantener la consistencia y coherencia que ha tenido hasta el momento indefinidamente? ¿O va a llegar un momento en que la resistencia se va a disolver?

Nosotros estamos trabajando con objetivos firmes, claros y estratégicos. No es un Frente de Resistencia por un poquito de tiempo sino un Frente Nacional de Resistencia a largo tiempo porque creemos que la problemática de Honduras no se resuelve exclusivamente con la llegada del Presidente Zelaya o con el cambio de gobierno que pudiera ver en elecciones generales. Nosotros estamos organizándonos para largo rato, el Frente Nacional de Resistencia Popular tiene sus objetivos a largo plazo y hemos visto algo en el pueblo.

Vemos de que el pueblo sí quiere, sí está consciente de estar organizado. Y ahorita el pueblo ha demostrado esa solidaridad humana que tiene el pueblo pobre porque este es el pueblo pobre, el verdadero pueblo que ha estado apoyando la resistencia A veces que nos da indignación pero también nos da risa las acusaciones que nos hacen, que nos hace el régimen golpista diciendo que estamos recibiendo dinero de Chávez, que estamos recibiendo dinero de las FARC y tal vez nosotros no tenemos de dónde coger. Si estuviéramos recibiendo dinero de Chávez o de las FARC nosotros anduviéramos con mucha plata. Pero no es cierto.

La resistencia en el norte, y así ha sido en todo el país, la resistencia en el norte lo ha mantenido el mismo pueblo. El mismo pueblo organizado nos ha estado dando ropa, zapatos, comida, agua y aún dinero para que nosotros podamos movilizarnos para organizar el Frente al nivel departamental. Nuestro pueblo ha sido tan generoso y voluntarioso. Nosotros en cada marcha en que andamos, la gente de los barrios sale a regalarnos agua a regalarnos frescos, a regalarnos comida. Y eso es muestra de que este pueblo hondureño sí quiere que continúe la resistencia. Porque si el pueblo no quisiera que nosotros continuáramos en la calle, no nos estuviera apoyando. Pero sí, nos está apoyando con mucha firmeza el pueblo hondureño.

¿Qué tan importante es el tema de la impunidad?

Nosotros como Frente creemos que va a ver la oportunidad de luchar para que todos los crímenes cometidos en este momento después del golpe no se quedan impunes. Por supuesto en este momento no hay ningún castigado de los golpistas por todos los crímenes que hayan realizado. Pero yo sí creo de que va a ver un momento de que tenemos como pueblo, no digo que al llegar Manuel Zelaya Rosales de nuevo a restituir el orden constitucional, sino que nosotros como pueblo vamos a exigir de que los crímenes cometidos en estas alturas del golpe no se quedan en la impunidad. Porque eso es como darle una bofetada al pueblo, que todo lo que ha pasado después del golpe de Estado quede como una época perdida.

Nosotros sabemos de que todos los crímenes que han habido en Honduras durante décadas han quedado impunes porque hasta este momento no conocemos ninguno de los que atropellaron los derechos humanos en la época de los ochentas, no hay ninguna que está preso. Entonces ha sido una costumbre pues de que los crímenes se quedan en la impunidad.

Otra de las cuestiones que nosotros también repudiamos así con toda energía es tener al frente de la seguridad del Estado de Honduras a un asesino como Billy Joya que fue uno de los asesinos de los ochentas y que ahora está al frente del Estado de Honduras, del gobierno de Honduras, que está al frente de la seguridad. Eso nos quiere decir a nosotros que la doctrina de la Seguridad del Estado que fue implementado en los ochentas vuelve otra vez y nosotros creemos que viene con mucha más represión, con mucho más auge porque son los mismos que están dirigiendo y son los mismos que han quedado en la impunidad. Nosotros como pueblo sí vamos a exigir que no se queda en la impunidad todos los crímenes realizados.

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