El pueblo sigue en las calles!

Pedro Fuentes
30.Sep.09 :: Opinión

Hay una amplia, una numerosísima vanguardia que se ha forjado en estos 90 días, de trabajadores, organizaciones barriales, campesinos



1.- “Sangre de mártires semilla de libertad” era la consigna en el entierro de Wendy que murió a causa de los gases lacrimógenos el sábado pasado. Todo “despertar tiene un precio” me decía un militante de la resistencia de formación en el PC en la ceremonia de la compañera, el lunes a la tarde en el cementerio nacional, y “Honduras ha despertado”. Usando las categorías marxistas el compañero decía que en Honduras ese despertar significa que el movimiento ha dado “un salto de calidad”.

“No es el primero que traemos a este cementerio; oficialmente ya fueron velados seis compañeros, pero hay un número que no sabemos de desaparecidos, de personas que se los han llevado y no han aparecido y de personas que se dicen que han muerto por ser ladrones en enfrentamientos con la policía”.

2.- El Lunes el gobierno empezó el día aplicando el decreto de estado de sitio. La radio Globo y el canal 36 fueron cerrados en una ostensible entrada del ejército a sus edificios de los que sacaron todos los aparatos y equipos. Ese mismo día la concentración de la resistencia que se cita diariamente en la Universidad Pedagógica a mediados de la mañana era débil. Pero sin embargo y a pesar de que la manifestación fue cercada por las tropas, no había un rastro de temor o de vacilación. Por el contrario los comentarios eran de radicalización, de que se deberían tomar medidas más enérgicas, hasta se hablaba en los corrillos de la necesidad de pasar a acciones más directas. La manifestación consiguió salir para marchar hasta el Stybs [lugar donde velaron a Wendy]. Era el reflejo de un sentimiento general del sector más amplio de la población de que las medidas eran repudiadas, no solo por la gran masa popular que está contra el golpe sino también por los sectores de clase media que rechazan el autoritarismo simbolizado en el cierre de los medios.

La masividad del rechazo al régimen y los partidos políticos que lo apoyan es visible en todo momento. Se habla en su cara de corruptos, una palabra muy común cuando se menciona a los políticos. El cortejo al cementerio era pequeño, pero las simpatías del pueblo eran enormes; los autos y los camiones, sobre todo los que llevaban trabajadores saludaban, bocinaban y se paraban levantando el puño.

3.- Es que si bien la resistencia no puede sostener una masiva movilización diaria y permanente en la calle, el apoyo popular ha ido creciendo. La gran irrupción fue el 15 de septiembre, día de la ‘independencia’; en ese feriado decenas de miles salieron a las calles. Además están los paros de los profesores y otros sectores que son permanentes, en el caso de los maestros dos días a la semana.

Hubo edificios públicos ocupados y hasta el día de hoy se mantiene ocupado por sus trabajadores el del INA, Instituto Nacional Agrario, cuyo dirigente es Juan Barahona. Este compañero es uno de los líderes más carismáticos junto con Carlos H. Reyes, candidato independiente a la presidencia.

Hay una amplia, una numerosísima vanguardia que se ha forjado en estos 90 días, formada por trabajadores, organizaciones barriales, sindicatos como el de las bebidas y del magisterio, y las organizaciones campesinas de un gran peso y tradición de lucha en Honduras. Una vanguardia que no se dobló luego a pesar de la represión que ha venido sufriendo en los desalojos de los bloqueos de caminos, y especialmente el día en que fue desalojada la manifestación de la embajada de Brasil donde la represión fue salvaje. Un joven moto-boy de no más de 22 años me mostró sus espaldas en donde están las marcas de los sucesivos garrotazos recibidos en esos enfrentamientos al lado de su compañera, orgullosa del valor. Una enfermera con la bandera del Partido Liberal me contaba cómo se organizó en los primeros días el frente de trabajadores de la salud en Tegucigalpa. “Comenzamos diez enfermeras pero se ampliaron a las asistentas, trabajadoras médicos y odontólogos con lo cual hicimos una organización numerosa”. Esa organización cuenta con una clínica al servicio de los enfermos y heridos de la resistencia.

Vale la pena recordar que en las últimas dos décadas que siguieron al auge revolucionario de los 80, ha sido Honduras el país donde el movimiento social ha estado más fuerte protagonizando importantes huelgas y luchas. A esa vanguardia se le sumó un sector radicalizado del partido Liberal de Zelaya que trajo nuevos militantes que irrumpieron con el golpe. Estos son los sectores que conforman el actual Frente de la Resistencia, que sostiene esta movilización democrática revolucionaria que ya lleva más de 90 días y que no tiene visos de ser derrotada o de retroceder.

4.- Precisamente el decreto de estado de sitio del gobierno golpista ha sido el intento de ir hacia un totalitarismo dictatorial clásico (nos referimos a las dictaduras de los 70 en Latinoamérica) para detener la movilización democrático revolucionaria en curso y afirmar a su régimen. La institución que aparece como más entera es el ejército, que no ha dado señales de fisuras, es el que más se ha conservado intacto después de todos los procesos vividos en Centroamérica y con una relación muy estrecha con la alta burguesía y las FFAA de los EEUU. Lo funcional a este ejército es una dictadura clásica, a lo que apuntaba el estado de sitio.

Pero Micheletti no se dio bien con su decreto, porque el parlamento y todos los candidatos a la presidencia también lo rechazaron. Ese plan significaba la continuación de Micheletti en el poder y terminar con las elecciones. En una conferencia de prensa en las primeras horas de la tarde del mismo lunes, el presidente junto a los parlamentarios tuvo que reconocer que tiene que dar marcha atrás. Esto no significa que no vayan a utilizar inescrupulosamente las medidas como el cierre de las radios y la Tv y la prohibición de manifestaciones. Pero como política estratégica ha fracasado.

Esta situación mostró las contradicciones y las incapacidades de la clase dominante y de un régimen que más que un régimen es un conglomerado de sectores con diferentes posiciones en medio de una crisis política. Si bien todos están en contra la resistencia y la política hacia el bolivarianismo seguida por Zelaya, están divididos en como enfrentarla. La salida de ellos son las elecciones pero la cuestión es cómo llegar a ellas. A menos de 60 días la campaña electoral no existe como tal. Solo hay alguna campaña en la TV pero no está en las calles.

La burguesía tiene que cambiar esta situación, pero con el garrote y estado de sitio es imposible, no sólo porque no habría posibilidades de reuniones de los candidatos sino porque lo que ha hecho hasta ahora es poner más leña a la hoguera.

Esta no es la única complicación, la otra y más grande es que el presidente legítimo está en medio de la ciudad de Tegucigalpa en la embajada de Brasil, a lo que hay que agregar el aislamiento internacional.

5.- Hoy todos los sectores han comenzado a hablar con mucha fuerza de la necesidad de un diálogo nacional para llegar a las elecciones. Con Zelaya sólo sería posible el diálogo si se lo restituye a la presidencia. Pero esta salida es imposible para la burguesía ya que Zelaya por su política ha terminado rompiendo con el régimen. Zelaya habla de diálogo pero también ya ha hablado de “Patria, Restitución o Muerte”. En el contexto actual, luego de más de dos semanas en la embajada, más de 90 días de movilización, un solo día de Zelaya en el gobierno, en medio de la fragilidad absoluta del régimen, sería para las clases dominantes muy aventurado.

En concreto, para la burguesía se han cerrado la posibilidad de la dictadura tipo década del 70 y la del retorno de Zelaya. Por lo que parece que en definitiva el diálogo del que hablan significaría un gobierno de unidad nacional provisorio sin Zelaya y sin Micheletti, algo que también es difícil de lograr.

Este es el marco de la crisis política instalada en las alturas y que tiene como otro factor fundamental el aislamiento internacional, y la profundización de la crisis económica que ha puesto al país al borde del colapso. Cada toque de queda significa más ruina del pueblo y en especial de la clase media, los pequeños comerciantes que más la sufren.

6.- Hay sectores minoritarios de la izquierda que no comprenden que la principal consigna es la restitución de Zelaya. La diferencia entre los revolucionarios y los oportunistas es que para poner a Zelaya es necesario continuar y profundizar la acción directa del pueblo, es decir una lucha democrática consecuente que choca con el régimen.

Las consignas de la resistencia son muy claras. No a estas elecciones, restitución de Zelaya y Asamblea constituyente, que se ha transformada también en una consigna de masas ante la crisis.

El problema para la resistencia es que la intensa movilización desarrollada, si bien ha resquebrajado y puesto en crisis al régimen, no ha sido lo suficientemente intensa como para colapsarlo, para provocar su caída, y a partir de ello provocar una salida democrática revolucionaria. (Es una situación que se parece bastante a las que vivieron los procesos revolucionarios de Venezuela, Bolivia y Ecuador que de todas formas abrieron a posteriores salidas muy progresivas a través de contundentes triunfos electorales). La acumulación de fuerzas existente y la profundización de la crisis colocan esta posibilidad como abierta. En la medida de que las clases dominantes no resuelven nada, que se agrava la crisis y se vuelve insoportable, la posibilidad de un levantamiento más general está colocada y con ello un nuevo gobierno de Zelaya en un contexto totalmente diferente, de ruptura con el viejo régimen como aconteció ya en Bolivia, Venezuela y Ecuador.

7.- De todas formas sería un error despreciar o no tomar en cuenta las posibilidades de las clases dominantes de desviar el proceso. Un elemento que intenta romper el aislamiento internacional es la posición asumida por los sectores más derechistas del continente, incluyendo entre ellos al corrupto presidente del Senado Brasilero, que ha salido a atacar la posición de apoyo a Zelaya asumida por Lula. No es el único. La reunión de ayer de la OEA mostró que los EEUU están cambiando su política al atacar fuertemente a Zelaya, Lula y Chávez tachándolos de aventureros. El posible plan que están tramando, de difícil aplicación, es el de mantener el actual statu quo con un gobierno de unidad nacional provisorio sin Zelaya y Micheletti, que mantenga la convocatoria electoral.

De ahí también el carácter central de mantener a toda costa la consigna de restitución de Zelaya y de apoyar en el terreno internacional a las fuerzas y países que defienden esa posición.

8.- De todas formas sea cual sea el desenlace en los próximos días es claro que ya nada será igual para Honduras y para todo nuestro continente. El pueblo ha despertado; ha dado un salto como decía el compañero formado en el partido comunista. El proceso revolucionario está en marcha y si no es ahora, más tarde o más temprano eso se expresará en un nuevo poder político como ya pasó en varios países de nuestro continente. Esa resistencia ha forjado no sólo nuevos dirigentes propios sino también un cambio en la conciencia de las masas y nuevas formas de organización. Hay una ruptura con los viejos partidos, el Frente de la resistencia y en particular el Bloque Popular, que nuclea al sector más consecuente, han surgido como una alternativa para sectores de masas. Todo ello tiene que confluir hacia una nueva organización política revolucionaria de masas. Varios sectores componentes del Frente de la resistencia ya se lo han planteado. Hay que hacer esa fuerza política que será crucial ante los futuros acontecimientos.

9.- L@s luchador@s y organizaciones antiimperialistas y socialistas latinoamericanas estamos ante el gran desafío de colaborar con todo este proceso. Honduras es hoy nuestra capital política para avanzar en la lucha de clases en nuestro continente y para ello la solidaridad es fundamental. Tenemos que hacer una gran jornada el dos de octubre y apoyar por todos los medios, incluso económicos, la resistencia hondureña.

* Pedro Fuentes, Secretario de Relaciones Internacionales del PSOL de Brasil

Observador Juvenil El Salvador