Con Carlos Reyes: La lucha política del país cambió cualitativamente

29.Jul.09    Entrevistas
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Después de sufrir un atentado con explosivos contra su sede sindical que afortunadamente no causó víctimas, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS) continúa en lucha aún con mayor decisión.


Sirel conversó con su presidente, Carlos Reyes, quien explicó la estrategia de la resistencia y reclamó un apoyo más concreto de la comunidad internacional.

-¿Cómo se explica el atentado que sufrieron en la sede sindical?

-Es un acto más de intimidación de la dictadura contra las organizaciones que estamos participando en las movilizaciones y acciones de resistencia contra el golpe de Estado. Desde 1985, cuando construimos esta sede, nunca habíamos pasado por algo así. Hacemos responsable de esto al jefe de la Seguridad del Estado, Billy Joya, con antecedentes de haber participado en las desapariciones y violaciones a los derechos humanos en la década de los 80. Este señor hace pocos días calificó como “terroristas” a quienes participamos en la resistencia, y ahora vemos que estaba preparando el terreno para este tipo de violencia fascista. Denunciamos que apenas 15 minutos antes de que explotara la bomba había salido del local sindical una gran cantidad de gente que estaba en una Asamblea sindical. Fue un acto criminal destinado a dañar a mucha gente que, afortunadamente, no les resultó. Además, estamos totalmente rodeados por la Policía, así que ¿cómo fue que pasó una persona a colocar la bomba?

-¿Cuál es la evaluación que ustedes están haciendo de este momento político?

-Seguimos con nuestra estrategia de lograr el restablecimiento de la institucionalidad democrática en el país, y al mismo tiempo buscando caminos para que se instale una Asamblea Constituyente para la redacción de una nueva Carta Magna. Esto es hoy más necesario que nunca, porque con todo lo que ha pasado le han dado el último empujón por la barranca a la actual Constitución. Nuestra agenda de acciones está orientada a esos dos puntos.

-¿Las organizaciones sociales están coordinando con el presidente Manuel Zelaya?

-Nuestra agenda es autónoma de lo que ocurra en Costa Rica y de las acciones que emprenda el presidente Zelaya, pero lógicamente cualquier solución pasa por el restablecimiento en su cargo del presidente constitucional.

-¿Qué tipo de acciones están ejecutando?

-De todo tipo, cada día una distinta. Ayer, junto a una gran cantidad de gente rodeamos uno de los principales centros comerciales de la ciudad, de tal forma que el lugar se vació de su personal y de los clientes, y eso presiona fuertemente a los comerciantes para que no apoyen al golpe de Estado.

Mañana, miércoles 29, tenemos previstas movilizaciones en el Centro y en las carreteras, y jueves y viernes movilizaciones y paro general de todo el sector público. Son golpes muy duros a la economía, porque queremos demostrar que el país no funciona sin el pueblo.

-¿Cómo interpretan el comunicado de las Fuerzas Armadas hondureñas en el cual afirman que están de acuerdo con los términos del Pacto de San José que Micheletti rechazó?

-Esas son declaraciones, pero si miramos los que hacen eso es mucho más claro. Hay muchas especulaciones, pero definitivamente quien fraguó y financió este golpe de Estado fueron los grandes empresarios del país. La lucha política en Honduras ha dado un gran salto cualitativo porque ya la gente entiende quiénes son sus verdaderos enemigos. La lucha de clases ha aumentado y la gente ya sabe que no son los partidos, no es el Ejército ni la Policía, sino que la oligarquía es la responsable de todo lo que está pasando en el país.

Ellos no sólo no querían el salario mínimo que decretó el gobierno, tampoco querían el acuerdo por los combustibles, no querían el ALBA, no querían la reforma agraria de la que ya se empezaba a hablar de redactar una ley para que el Congreso la aprobara. La gente ya entiende que se trata de un grupo de empresarios abusivos que en ancas del poder neoliberal se adueñaron de una parte del Estado, regalaron otras, y ahora no quieren perder sus privilegios.

-¿Cómo están evaluando la actitud de la comunidad internacional, tanto de los gobiernos de América Latina como de Estados Unidos y Europa?

-Hay que pasar de las declaraciones a los hechos que conduzcan a la reinstitucionalización del país. En Estados Unidos vemos por un lado la posición del presidente Barack Obama rechazando el golpe y reclamando la restitución de Zelaya, y por otro a este grupo de “halcones” que maneja el complejo industrial militar y que apoya a la dictadura. Es necesaria una posición más enérgica del gobierno, acometer acciones concretas, sabemos que han empezado a negarle las visas diplomáticas a algunos de estos personajes, pero también pueden congelar sus cuentas bancarias, por ejemplo. La comunidad internacional ha tenido posiciones muy correctas, pero ha faltado más efectividad.

Nuestra lucha también se nutre de las posiciones que mantienen organizaciones internacionales como la UITA. Por eso hemos pedido a las dirigencias sindicales de todo el mundo que presionen a sus gobiernos para que actúen de manera más eficaz. También estamos pidiendo a través de la UITA a los trabajadores de los muelles en todos los puertos del mundo que boicoteen los barcos con productos hondureños.

REL-UITA