[Fotos] Bestialidad policial en San Pedro Sula

HablaHonduras
05.Nov.09 :: Noticias

Nuevamente un ejemplo gráfico de la bestialidad que los hondureños debemos soportar a manos de los cobardes agentes policiales al servicio del régimen militar golpista, quienes solamente en grupo se atreven a ser así de violentos, por que cuando salen de francos hasta niegan ser policías, por miedo a que el feo ogro de la adversidad se les atraviese enfrente.



Elementos de la policía supuestamente preventiva, que en realidad es destructiva, además de lanzar gases lacrimógenos a peatones que circulaban por el centro de San Pedro Sula, atacaron brutalmente a una pareja de profesionales del Derecho que poseen un café Internet en las inmediaciones del parque central de la ciudad.

La pareja, que claramente no participaba en las manifestaciones este lunes (pues estaba atendiendo el negocio) sufrió brutalidad, vejámenes y humillación pública, esta tarde, simplemente porque, por razones de seguridad, cerró el ingreso a un edificio, donde se encuentra el café internet, y los desquiciados agentes se molestaron ante la insinuación de que los causantes de cierre de negocios son ellos con sus acciones despiadadas, brutales, e ilegales.

1. Los policías, al servicio del régimen militar golpista, sacan del edificio a la pareja. Los tratan como si fueran delincuentes, a pesar de que fueron detenidos ilegalmente, en ausencia absoluta de orden de aprehensión, o presencia de fiscal alguno, simplemente detenidos y humillados por que a estos ‘chepos’ se les antojó. Es de hacer notar que al señor ya le habían propinado una paliza formidable dentro del edificio antes de sacarlo a la calle, frente a su esposa, clientes del internet café, y transeuntes.

2. Para liberarlo de la opresión salvaje, la señora intenta (sin emplear puños ni agreder en manera alguna a los policías) ayudar a su esposo, a quien los chepos están ahorcando en plena vía pública. Una mujer policía presente con gusto le propina puñetazos en el estómago y en la cara a la señora, al tiempo que le grita ’so, vieja puta’ y otras expresiones soeces impropias de un agente de la ley.

3. La esposa, desesperada, trata de detener a su esposo, pero le resulta imposible porque tiene más fuerza el policía que lo lanza al suelo.

4. En ningún momento la pareja empleó la fuerza contra los policías, mucho menos armas, porque no portaban, por lo cual la salvaje agresión de los agentes en su contra es incomprensible.

5. Una vez que es lanzado, este policía le golpea la cabeza contra el suelo repetidas veces hasta reventarle el cráneo, y dejarlo inconsciente, en una escena típica de la lucha libre mexicana, sólo que esta vez la agresión salvaje era real.

6. Mientras golpean a su esposo, los policías arrastran a la mujer por el parque central de San Pedro Sula, riéndose y gozando ante la impotencia de la señora. Realmente sólo unos salvajes trogloditas pueden ver con gracia tan bochornoso asunto.

Aparentemente, a los policías ahora les molesta que los dueños de los negocios cierren las puertas cuando ellos avientan gases lacrimógenos y golpean bestialmente a las personas que tienen la desdicha de caminar cerca de donde ellos, en estado de ansiedad propio de drogadictos, brutalmente reprimen y abusan de los hondureños.

Ahora la consigna es que mientras ellos inundan las calles con gases lacrimógenos y a toletazos malmatan a las personas, los negocios deben permanecer abiertos, por que NO PASA NADA, las escenas horrendas de golpes, patadas, toletazos, y gases son NORMALES en Honduras, y no hay ninguna necesidad de que los negocios cierren sus puertas, pues luego vienen los malos periodistas a informar, y la imágen pública de Honduras sufre internacionalmente.

No contentos con haber golpeado dentro del negocio al señor y su esposa, los simios policiales procedieron a violar la ley de ordenanza una vez más, al quebrar una rama de un árbol, la cual usaron combinada con toletes para agredir salvajemente a los dueños del internet café, pese a que ellos en ningún momento opusieron resistencia.

Ante la mirada atónica y la impotencia de muchos ciudadanos, los arrastraron y los golpearon como si sólo hubiesen nacido para eso mismo, golpear, violar, asesinar, y humillar a los hondureños.

Estas fuerzas públicas necesitan urgentemente una depuración, en todos sus niveles, para sacar de entre sus filas a tanto maleante y psicópata que se ha colado en ellas.

Exámenes psicológicos son evidentemente indispensables, pues es obvio que hay muchos agentes con deficiencias mentales que deberían tener prohibido ejercer una función pública tan importante.

En otras palabras, siempre ha sido peligroso darle un arma y autoridad a un cavernícola que debería estar reventando piedras en los cerros de occidente para ganarse la vida.