Capturan a Merly Eguigure, Defensora de Derechos de las Mujeres

Francisco Romero
29.Nov.09 :: Noticias

El viernes en una zona periférica de Tegucigalpa, fue detenida la conocida defensora de DDHH y dirigente del Movimiento de Mujeres Por la Paz Visitación Padilla, Merly Eguigure, junto a dos colaboradores, Renato Rodríguez y Olvin Álvarez.



En un restaurante publico donde cenaban, fueron capturados por una patrulla policial y llevados sin interponer cargos. Al momento de la detención, realizaron un registro al vehiculo en que viajaban y encontraron dos botes de pintura roja. Estos fueron incautados al igual que el vehiculo como pruebas de convicción.

Tanto el miércoles, como el día de ayer, Las Chonas, como se les conoce en el país, realizaron varios actos públicos, entre ellos, un plantón enfrente del cuartel general de la policía y otro en el parque central de Tegucigalpa, para denunciar el femicidio, en el marco del día internacional de la no violencia contra las mujeres. El acto en el parque incluyó, entre otros, una simulación de la escena del crimen de un femicidio, con la participación de varias compañeras en el que, parte de la escenografía se realizó con la pintura roja que ahora los policías están usando como prueba de convicción. Para realizar el acto, Las Chonas obtuvieron el permiso respectivo de la Alcaldía. Como rutina se realiza siempre registro fotográfico y en video de cualquier actividad.

Lo que queda en evidencia con esta detención, son varias cosas: la nueva táctica de los cuerpos represivos del régimen golpista, que ahora dirigen su acción contra los y las defensores de derechos humanos y la total indefensión en que se encuentra la población hondureña, cuando toda la institucionalidad estatal se ha puesto al servicio del régimen, sin importar deberes, leyes, tratados y convenios firmados y ratificados por el estado hondureño en materia de derechos humanos y libertades básicas. Ambas cosas confirman además la imposibilidad de participar con las condiciones mínimas en la farsa electoral que han montado los golpistas y sus comparsas internacionales para blanquear el golpe de estado. Es necesario mencionar que el mensaje que queda flotando en el aire es: si con una persona que tiene cierto nivel de reconocimiento público han actuado de esa forma tan arbitraria, negligente y violatoria de las más mínimas garantías legales, que no serán capaces de hacer en las comunidades remotas, con las personas más humildes de nuestro pueblo.

Estos días en que han arreciado las dos campañas de los golpistas, una, la que llama a la población a participar en las elecciones bajo variados argumentos y la otra, la de terror, con bombas, asesinatos, amenazas, cateos, torturas, que pretende lo contrario, nos muestra que hay dos sectores encontrados en el golpismo, cuyas más fuertes expresiones se encuentran en los cuerpos armados, la policía y el ejercito y que, dependiendo del resultado de la farsa electoral, podría confluir en un enfrentamiento armado de proporciones impredecibles, sobre todo, para la población civil, para la dirigencia de la resistencia y los cuadros intermedios, y para cualquier luchador de derechos humanos que en medio del enfrentamiento, podrían ser ejecutados impunemente.

Este caso muestra también cómo la complicidad institucional de las instancias que conforman el sistema de justicia del país, lejos de promover y garantizar los derechos y libertades fundamentales que cualquier sociedad democrática tiene como sus máximas, al contrario, las conculca.

De nuevo son las mujeres, las que ponen el pecho para sufrir la represión de la barbarie instaurada en esta dictadura que a fuego y sangre quiere imponerse a la sociedad.

La respuesta de la solidaridad nacional e internacional no se ha hecho esperar. La Plataforma de Derechos Humanos, levantó la alerta muy temprano en la noche de ayer y personal de COFADEH, CIPRODEH y también de la misión del Observatorio Internacional Sobre la Situación de DDHH en Honduras, la Federación Internacional de Derechos Humanos, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Amnistía Internacional, entre muchas otras organizaciones y personas han puesto su esfuerzo, buenos oficios y han alzado su voz para denunciar el atropello a la dignidad de quienes luchan por que se respeten los derechos y libertades fundamentales.

Queda la certeza que en este caso, como seguramente en otros, la policía actuó con saña, cobardía y animo de revancha. No le perdonan a la Chonas que más allá del terror que han impuesto a la población con sus campañas de represión y muerte, un grupo de valientes mujeres se hayan plantado frente a su cuartel general y les hayan dicho sus verdades en su propia cara. Merly y las Chonas nos han dado un enorme ejemplo de valentía y dignidad. Al igual que con la resistencia, el escudo de la verdad y la justicia serán las armas con las que transformaremos Honduras en un país nuevo, sin exclusiones, sin privilegios, sin femicidios y sin impunidad.

¡Adelante compañeras! ¡Ni un paso atrás!

Habla Honduras