Una comunidad internacional ciega y sorda

18.Ago.10    Entrevistas
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Ingobernabilidad y conflictividad social en un país herido y no reconciliado :: Diálogo con Betty Matamoros, coordinadora de la Comisión Internacional del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP)


Pese a la imagen de reconciliación que el actual gobierno quiere desesperadamente mostrar a nivel internacional, Honduras sigue viviendo las trágicas secuelas del golpe de Estado de junio de 2009. Mientras la Resistencia se consolida como nueva fuerza política propositiva, la comunidad internacional sigue ciega y sorda ante la grave situación de ingobernabilidad y conflictividad social que vive el país centroamericano.

Volver a convertir a Honduras en un “país desaparecido”, donde “pacificación” y “reconciliación” asumen el significado de “perdón” y “olvido”, parece ser el plan de buena parte de una comunidad internacional cínica, irresponsable y ciega, ante el esfuerzo de un pueblo volcado a una lucha para no volver al pasado y crear su futuro.

Sobre la situación que se está viviendo en Honduras, Sirel dialogó con Betty Matamoros, coordinadora de la Comisión Internacional del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

-¿Cuál es la situación actual de Honduras?

-El país sigue en una situación de ingobernabilidad, con muchos frentes de conflicto abiertos. Lo hemos venido denunciando y hemos dicho que esta situación se debe a no haber querido volver al orden constitucional, imponiendo un Presidente y un gobierno que buena parte del pueblo no reconoce como legítimos.

Hay una situación de quiebra económica originada por los malos manejos del gobierno de facto de Roberto Micheletti que crea más conflictividad, desesperación y rechazo. En fin, un gobierno incapaz y un pseudo Presidente que no controla a sus Ministros.

-¿Cuáles son actualmente los frentes de conflicto?

-El gobierno y los diputados insisten en querer aprobar leyes que van a afectar aún más al pueblo. Quieren revertir las conquistas logradas en los últimos años por el magisterio e impulsar la flexibilización y precarización del trabajo.

Se rehúsan a aumentar el salario mínimo y hay un ataque directo contra las organizaciones sociales y sindicales. Tampoco ha parado la violación de los derechos humanos. Una violencia selectiva brutal que seguimos denunciando.

Los maestros están en huelga indefinida, el conflicto agrario no se ha resuelto, la tasa de desempleo se ha disparado y las centrales obreras se están movilizando y preparando para una huelga general. ¿De qué paz y democracia están hablando?

Todas las instituciones son cómplices y responsables de lo que está ocurriendo.

-Honduras parece vivir una paradoja. Ante un escenario real de ingobernabilidad y conflicto social, buena parte de la comunidad internacional impulsa la normalización de las relaciones con el país…

-Desde el primer día del golpe de Estado hemos denunciado las responsabilidades de Estados Unidos. A lo largo de todo este periodo ha presionado política y económicamente a los gobiernos para que normalicen sus relaciones, y lo está logrando.

Además, ha usado los grandes medios corporativos internacionales para mantener el cerco mediático.

En este sentido, reconocemos el esfuerzo de varios países de la región que siguen firmes en su postura de no reconocer al gobierno de Porfirio Lobo.

De lo contrario, legitimarían la estrategia impulsada por Estados Unidos de transformar a Honduras en el ensayo del “golpe perfecto”. Varios de estos países ya han reconocido el FNRP como sujeto político.

En este contexto, el cerco mediático impuesto por los grandes medios corporativos ha contribuido a ese mismo plan, y hemos trabajado para romperlo y seguir posicionando a Honduras en la agenda internacional.

-¿Cómo se está organizando la Resistencia ante este escenario que vive el país?

-El FNRP ha crecido de forma acelerada y se ha transformado en un sujeto político importante para el país. Nos estamos estructurando a nivel nacional para involucrar tanto a las organizaciones como a la población en general alrededor de nuestros objetivos finales.

Estamos en un proceso de cómo llegar a instalar una Asamblea Nacional Constituyente participativa, popular e incluyente, con la que vamos a refundar el país.

Es por eso que estamos desarrollando una consulta popular y que nuestras tareas prioritarias son la organización, la formación y la movilización. No ha sido fácil, pero lo estamos logrando.

Se ha conformado un Comité Ejecutivo Nacional, y seguimos estructurándonos en todo el país.

Además, el próximo 15 de septiembre concluye la recolección de firmas de la Declaración Soberana. Apuntamos a recolectar más de un millón de firmas, lo cual nos viene a dar el asidero para autoconvocarnos a una Asamblea Constituyente.

www.rel-uita.org / La Haine