Hace un año asesinaron a Jairo Sánchez, presidente sindical de Sitrainfop

Dick Emanuelsson
20.Oct.10 :: Opinión

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Era el 17 de octubre de 2009. Después de 24 días de lucha por la vida, el cuerpo del dirigente sindical Jairo Sánchez no pudo resistir más. Falleció a las 11.30 esa mañana en el Seguro Social, rodeado por su esposa y los más cercanos. Otro mártir fue inscrito en la historia de la heroica lucha que libera el Pueblo de Morazán.



La pregunta que nos hicimos el año pasado era: ¿Hasta cuando la impunidad?

¿Qué hace la Fiscalía con las secuencias del video en donde se ve claramente y se escucha claramente los policías y los disparos respectivamente?
¿Qué hizo y que hace Sandra Ponce, fiscal de DDHH?
¿Que hace la Comisionada de DDHH del régimen de Pepe Lobo, Ana Pinera?
¿Que hizo y que hace Ramón Custodio Comisionado de DDHH del Congreso Nacional y parara rematar la fila de funcionarios bien salariados, supuestamente al servicio de los DDHH:
¿Que hace la famosa Comisión de Verdad liderado por el guatemalteco Eduardo Stein?

¿QUÉ MÁS PRUEBAS TECNICAS SE NECESITA PARA LLEGAR AL FONDO CON LOS RESPONSABLES DE ESTE VIL ASESINATO A UN DIRIGENTE POPULAR?

Tegucigalpa 2010-10-18

Texto escrito el año pasado el día de la muerte de Jairo:

TEGUCIGALPA / 091017 / Cuando recibí la noticia de la muerte de Jairo Sánchez se me pasaron la interminable cantidad de dirigentes sindicales o populares colombianos que he entrevistado durante décadas, todos asesinados por que se pusieron al frente de sus compañeros de clase sabiendo el riesgo y peligro que significa eso en un país en donde el Terrorismo de Estado es justamente Política de Estado.

Y durante estos 24 días de lucha entre vida y muerte entendí que el Jairo Sánchez era de ese mismo calibre, a pesar que muchas veces sacrificaba elementos personales.

DISPARADO DIRECTAMENTE A LA CARA

Cuando en esos días del toque de queda indefinido supimos que cuatro policías motorizados había disparado directamente a la cara del presidente de SITRAINFOP, Sindicato de Trabajadores del Instituto de Formación Profesional, nos dirigimos a COFADEH que lo tenía registrado y con los contactos que necesitabamos para cubrir la ola de víctimas que el toque de queda habría cobrado. Nos dirigimos al sindicato y Abel Morales, secretario de acta de la dirección nacional de la federación sindical nos atendió y lo entrevistamos [1]. En esos mismos instantes, los compañeros y los trabajadores del instituto estaban realizando un ‘maratón’ para recaudar dinero para poder atender su presidente sindical en el Medical Center, un hospital costosísimo en Tegucigalpa donde fue operado Jairo Sánchez inmediatamente. Dos días después llegamos al hospital para verlo. Pero el compañero fue en esos momentos trasladado a la sala para ser operado una segunda vez. La fiebre no quería bajar.

Pero estaba conciente y la nota que hicimos esa noche la terminamos con las palabras que en ese momento el compañero expresa con sus ojos hacia nosotros: “Vemos una persona consciente con una mirada firme y fija que nos dice más o menos como la canción: ¡’Nos tienen miedo porque no tenemos miedo’!”

Jairo Sánchez fue trasladado al seguro social donde lo operaron tres veces más. Pero cuando hablé con su esposa hace cuatro días ya el compañero había perdido la conciencia, estaba en coma. Los médicos luchaban contra la irreversible muerte trasladando hueso de la rodilla para el cráneo que parcialmente había sido destruido por la bala asesina. El tiro no se pudo ser sacado de la cabeza de Jairo por que estaba un milímetro al lado de la aorta.

Jairo organizaba la resistencia en su barrio

Jairo Sánchez fue baleado por una patrulla de DNIC (Dirección Nacional de Investigación Criminal) en el momento cuando se había levantado el toque de queda el 30 de septiembre. Ya la población hondureña había soportado 38 horas sin permiso de salir de sus casas, ni siquiera para comprar comida. Presos en un campamento de concentración enorme llamado Honduras. Pero sin o con toque de queda, pobladores en muchas colonias, como la San Francisco en Tegucigalpa en donde vivía el dirigente sindical, organizaba la resistencia y hasta que tomaron varias postas policiales en protesta contra la dictadura.

Fue en los momentos cuando Jairo organizaba la resistencia en su barrio cuando aparecieron los uniformados y sin decir nada abrieron fuego a la multitud, cobrando la vida de unos de los mejores hijos del pueblo hondureño.

Fiscales y periodistas, ¿que harán ahora?

Pero con la muerte del compañero no termina su lucha. Y si hay coraje y principios éticos entre los periodistas hondureños, (aunque casi 100 por ciento de los medios son controlados por los sectores que han ejecutado este golpe de estado), pues toca poner contra la pared el Ministerio Público para preguntarlo lo siguiente:

• ¿Que fiscal esta encargado el caso de Jairo Sánchez?
• ¿Hasta donde ha llegado su investigación?
• ¿Que datos tiene la fiscalía sobre la patrulla que se encontraba en el lugar y que hizo los disparos?
• ¿Qué mando estaba encargado de esa patrulla?
• ¿Qué comentario tiene el Ministerio de Educación del régimen de facton sobre este nuevo asesinato de un edudacor?
• ¿Hasta donde ha llegado la Fiscalía en su investigación de los tres agentes de DGIC que fueron retenidos por sindicalistas de SINTRAUNAH en septiembre del 2008 en la UNAH, que en su poder tenía una lista (¿de muerte?) de nombres y apellidos de 130 dirigentes populares, entre ellos la directiva de SITRAINFOP, cuyo presidente era justamente Jairo Sánchez?

Son interrogantes que no solamente el movimiento popular y la Resistencia se hace, sino un mundo entero que tiene sus ojos puestos a Honduras de hoy.

¡Por que ojo! 170 millones de afiliados a los sindicatos en el mundo acaba de publicar un comunicado en su reunión anual en Berlin, Alemania en donde advierte al régimen de facto por atentar contra los trabajadores y sus defensores sindicales [2].


¿Cuál derecho humano de salud?

TEGUCIGALPA / 091017 / Los liberales y los defensores de la sociedad capitalista solo hablan de los derechos políticos pero jamás de los derechos humanos en su totalidad.

El derecho de salud es uno de esos derechos humanos que no existe en Honduras. Y en cierta forma Jairo Sánchez fue un ejemplo ilustrado como ese derecho solo existe para los de arriba. El dirigente sindical fue trasladado al seguro social porque diez días en Medical Center tiene un costo de medio millón de lempiras (27.000 dólares).

Cuando esperábamos para entrar al cuarto piso del Hospital Escuela (el hospital público para los pobres en Tegucigalpa) para entrevistar a otras cuatro víctimas por las FF.AA. se me acercó una muchacha de unos 20 años y me preguntaba en inglés que yo hacía allá. Era el mismo piso en donde los alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma hacen su práctica.

Era una nena de esas típicas hijitas de ricachones que tienen que soportar, por obtener un día su título, hacer servicio social entre gente en común. Después se consigue su propia clínica privada con airecondicionado y con tarifas imposibles para un pobre de pagar. Y así esos señoritos(as) no necesitan enfrentarse a las pulgas y los piojos que pueden traer los pobres.

Son esos “hijitos del Papᔠque durante ocho semanas paralizaron 2007 sus estudios y labores en protesta contra los médicos hondureños graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina en la Habana, ELAM, cuyos títulos fueron reconocidos por el gobierno de Zelaya pero rechazados por esos estudiantes de la UNAH. Fueron los primeros signos de organización contrarrevolucionaria hondureña apoyada por el reaccionario Colegio de Médicos.

Le respondí que estábamos esperando para entrar y “entrevistar las victimas del Golpe de Estado”. Su rostro infantil se cambió y los ojos se oscurecieron y me cortó bruscamente:

¡“No fue un golpe de estado sino una sustitución”!

Las palabras del viejo dirigente obrero LUIS MOREL [dickema24.blogspot.com/​2009/​10/​honduras-esta-embarazada-y-dispuesta-un.html”>1] se me pasaron por la mente y solo me reí, mirando a esa nena ignorante de la vida y el sacrificio enorme que hacen sus compatriotas ‘en las casas con techos de cartón’ en las colonias de la miseria:

“Hoy el pueblo hondureño necesita un código, un reglamento que le permita romper todas las lacras que no le permiten avanzar y que no le han avanzado. El profesional, las universidades, las escuelas, tienen que transformarlas totalmente en donde el profesional, pensando en el médico que sale de ahí, que es un profesional mercado técnico, porque cuando se va a su clínica o al hospital, cuando mira llegar a un paciente no es al paciente que mira, sino una maquina que llega ahí para que le repare un tornillo, que le repare una pieza mecánica. Pero así también cobrarle. Es decir; todo eso hay que transformarlo y la Resistencia lo tiene y si no esta escrito todavía, lo tiene escrito en el pensamiento revolucionario de este país.”