Golpe electoral en la república bananera de Honduras

OFRANEH
02.Dic.17 :: Comunicados

Honduras amanece una vez más al borde del abismo creado por los intereses de la actual cúpula del partido nacional, la que después de tres días de lenta espera optó por consolidar el aparente fraude que venían fraguando desde hace años para así poder perpetuarse en el poder, como en diversas ocasiones señalaron de forma pública.



El pueblo se encuentra enardecido ante las argucias utilizadas por el grupúsculo de políticos de la actual administración. los que emprendieron a toda costa una manipulación del conteo de actas, con una caída histórica de cinco horas de los servidores del Tribunal Supremo Electoral (TSE), para lograr evitar que miembros de su clan fueran deportados a los Estados Unidos, donde enfrentan acusaciones relacionados con narcotráfico.

El declive brutal en materia de derechos humanos y gobernabilidad se inició con el golpe de estado de 2009, cuando fue defenestrado Manuel Zelaya, dando lugar desde ese momento al colapso de la incipiente democracia hondureña, la cual siempre ha estado supeditada al poder militar y por supuesto a las órdenes de la embajada estadounidense.

Con el apoyo irrestricto de la comunidad internacional, las elecciones espurias realizadas en noviembre de 2009, con la participación casi exclusiva del partido Nacional, fue coronado por el TSE el Sr. Porfirio Lobo, el que dio rienda suelta al laboratorio político social en que se convirtió Honduras, además de centro de operaciones de los carteles de narcotráfico en Centroamérica. La costa norte de Honduras pasó a ser controlada por el crimen organizado que se apropió además del aparato político del sistema judicial y de seguridad. Los hechos son descritos de forma detallada en los prontuarios de la Corte Sur de Nueva York, donde fue condenado el hijo del ex presidente Lobo y otros funcionarios más afiliados al partido de gobierno.

Al mismo tiempo que se entrega Honduras a los carteles de la droga, apareció el profeta de la macroeconomía Paul Romer con la receta del siglo XXI, denominada ciudades modelo, una variante de las zonas económicas especiales con el aditamento de la tercerización de la justicia y seguridad. La receta de Romer causó un golpe de estado en Madagasrcar como rechazo de la entrega de la isla a la empresa DAEWOO filial de la metalúrgica coreana POSCO.

Las ciudades modelo fueron declaradas inconstitucionales en octubre de 2012 por la Corte Constitucional, dando lugar a un golpe a dicha corte en diciembre del mismo año, dirigido desde el Congreso Nacional, el que en ese momento era feudo del actual mandatario Juan Orlando Hernández.

La defenestración de la Corte se prestó para incrustar nuevos magistrados personajes afines al régimen, los que posteriormente permitieron deshacerse de los artículos pétreos que prohibían la reelección presidencial. La ilegalidad tanto del golpe a la Corte Constitucional y la derogación de los artículos de la constitución que impedían la reelección, forman parte de la distorsión jurídica que empaña el mandato del actual régimen y del proceso de reelección emprendido por Hernández.

Honduras alcanzó en el 2012 una cifra de más de 90 homicidios por cada cien mil habitantes. En las urbes superó el promedio de asesinatos a los de países en guerra. El aumento de la violencia se relacionó directamente con la entrega de la costa norte y el occidente del país al crimen organizado, el que para ese entonces aparentemente controlaba la decrépita policía nacional.

La actual administración gubernamental de la mano de la mano de Consultora Mckinsey, comenzó a delinear desde el 2015 un plan de acción de gobierno, que incluye la resurrección de las fracasadas Ciudades Modelo, conocidas también como Zonas de Empleo y Desarrollo Ecónómico (ZEDE) además de impulsar el turismo como uno de los ejes económicos del país, el cual ante la terrible violencia y corrupción es eludido por los turistas.

Mckensey viene dando las pautas en materia de publicidad y propaganda, convirtiendo lo que debería ser normal en extraordinaria. Un supuesto descenso en la cifra de homicidios se ha convertido ene un enorme logro para la actual administración, mientras de forma tardía la justicia estadounidense presionó a la actual administración para la entrega de algunos capos relacionados al deterioro de la gobernabilidad en Honduras.

El golpe electoral perpetrado el día de ayer, después de más de 72 horas de haber concluido las elecciones, demuestra la ausencia de espíritu democrático de la actual administración la que aparentemente cuenta con la venia de la OEA, los EEUU y la Unión Europea, los que ante el evidente fraude, han preferido permanecer en el silencio.

La amenaza de la represión se cierne sobre el pueblo hondureño, y la ilegalidad del régimen se agudiza a pesar de su máscarada electoral. La pesadilla que vive el pueblo hondureño es instigada en cierta medida por los países padrinos de la narcodemocracia, y es hora que asuman su responsabilidad en los hechos. Repudiamos el fraude electoral y hacemos un llamado a la fuerzas de seguridad a que eviten derramamientos de sangre.

Organización Fraternal negra Hondureña